viernes, 12 de diciembre de 2008

Los saberes de mis estudiantes


En una encuesta que realicé con mis alumnos del primer año en la Preparatoria Regional “Simón Bolívar” de la B.U.A.P., encontré que el 94.4 % de ellos utilizan el Internet y 5.6 % no lo utilizan. De ellos el 76% lo usan para Chatear, que es una forma de comunicación o plática personalizada que ofrece la red. Y encontré que el 60% utilizan el MSN para chatear.

El 80 % de mis alumnos tienen una cuenta de correo electrónico (E-mail), siendo el hotmail el más utilizado. Así mismo, utilizan las páginas web para investigar tareas y trabajos.

Además descubrí que las horas que los alumnos utilizan para estar conectados en la red de Internet es por la tarde y por la noche.

De esta manera llegué a la conclusión de que los alumnos utilizan Internet para consultar páginas web y como correo electrónico.

Por lo tanto, comentamos en clase que Internet es mucho más que eso. Internet es en esencia un medio de comunicación que rompe barreras de distancia y de tiempo. Con las páginas web se puede tener información desde cualquier parte del mundo y el correo electrónico permite la comunicación de una persona con otra sin importar la distancia y sin necesidad de que las dos personas estén conectadas a Internet al mismo tiempo. Además, en Internet existen otros servicios como los grupos de discusión en los que una persona se puede comunicar con todo un grupo y hay forma de compartir documentos que pueden contener texto, ilustraciones, fotografías, animaciones, audio y video.

Principalmente, en la materia de Lenguaje, uno de los elementos básicos de la enseñanza-aprendizaje es la comunicación.

El alumno se comunica con sus compañeros y con el maestro, pero también se comunica con el contenido del curso a través de los libros y las notas y se comunica con sus amigos cuando los consulta para aclarar alguna duda o para obtener información que necesita para su curso. Cuando estas necesidades de comunicación pueden ser atendidas no solamente con los medios tradicionales del habla y la escucha y los medios impresos, sino que se aprovechan las características antedichas de la comunicación electrónica a través de Internet, la enseñanza-aprendizaje se ve fortalecida.

De esta manera, en el grupo, hicimos el compromiso de usar el Internet como una estrategia de aprendizaje, como parte de un proceso en el que los alumnos van aprendiendo las diferentes aplicaciones, sus ventajas y sus riesgos, es decir, a través de binas desarrollaremos la habilidad de buscar información y posteriormente comunicarnos por correo electrónico.

Los alumnos que dominan el uso del correo electrónico y de navegación por la red, servirán de guías y/o tutores para cumplir con esta tarea. Para la realización de esta actividad se cuenta con un taller de autoacceso en el plantel, y se revisarán los avances en el salón de clase, pues contamos con equipo de cómputo, cañón y servicio de Internet.

Las tareas de esta semana se realizarán a través de la búsqueda de información en Internet. Además de la información que por sí misma es valiosa, los alumnos aprenden técnicas de búsqueda y a discernir entre la información excelente y la que no lo es.

El correo electrónico es un medio muy valioso para la asignación y envío de tareas, que al quedar registradas en la computadora del maestro, son susceptibles de un mejor control. Se facilita el seguimiento de los alumnos debido a que se puede comentar con cada uno a través de este medio, la calidad del trabajo realizado, es decir, se favorece la instrucción personalizada eficaz y eficientemente.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Mi aventura de ser docente

A lo largo de mi experiencia docente me he enfrentado a situaciones escolares cotidianamente, que son complejas, conflictivas y en ocasiones contradictorias.
Aunque inicié dando clases en Primaria, ahora estoy en el Nivel Medio Superior.
Responder al cuestionamiento de ¿cómo percibo mi docencia? es una invitación para analizar mi trabajo docente. Reconozco que he sabido establecer una buena comunicación con mis alumnos.
Tengo por experiencia que al conducir las actividades grupales, éstas deben ser interesantes para los alumnos, pues considero que el aprendizaje debe ser significativo para los educandos y no sólo de interés impuesto por el maestro.
He aprendido que se debe aprovechar el interés y la espontaneidad y creatividad de los jóvenes, para abordar los contenidos curriculares.
No todos los días de trabajo obtengo resultados satisfactorios al cien por ciento y sé que desesperarme no es la solución; prefiero actuar con optimismo y contribuir en la formación e información de mis alumnos.
Para preparar mis clases utilizo el enfoque constructivista, tal como lo marca la Reforma Educativa, por lo que en primera instancia realizo una planeación del contenido curricualr para que se dé la intervención pedagógica, para ello plateo los propósitos: declarativos, procedimentales y actitudinales.
Posteriormente aplico estrategias de aprendizaje: de apoyo, de procedimiento, de personalización, hasta llegar a la metacognición.
Utilizo medios para propiciar el aprendizaje significativo en mis alumnos, planteándoles una situación problemática a los alumnos y así reactivar los conocimientos previos.
Posteriormente se hace un análisis textual, se relaciona y aplica el contenido aprendido y se realiza la autoevaluación.
De esta manera he obtenido muy buenos resultados, pues los alumnos aprenden y, a veces, sin darse cuenta.
El estar estudiando esta especialización me permitirá dar un paso en cuanto a valorar y/o deshechar estrategias o actividades de la práctica docente, y así lograr enriquecer mi labor en el aula.

Mi confrontación con la docencia

Mi confrontación con la Docencia:
Al egresar de secundaria tuve la oportunidad de estudiar la Normal Primaria, al término de ésta ingresé a laborar en una comunidad rural. Esta fue mi primera experiencia como docente. A pesar de contar con la teoría que aprendí en la normal, al enfrentarme en la práctica al grupo, me sentí contrariada, no hallaba la forma de comunicarme con mis alumnos, cómo tenía que iniciar, qué les iva a enseñar. En ese momento descubrí que la prácticas docentes obligatorias en la normal habían sido insuficientes.
Sobre esto, José M. Esteve señala que a los maestros nadie nos explicó, en términos prácticos, cómo actuar, cómo enfocar los problemas de forma positiva y cómo eludir las dificultades más comunes, por lo que recurrimos a la actualización y a la socialización para reflexionar sobre los temas y estrategias en clase desde un punto de vista práctico.
En ese entonces (tenía 18 años de edad), quise continuar preparándome y por lo tanto ingresé a la Preparatoria y continué impartiendo clases en primaria.
Por azares del destino, siete años después, dejé la escuela Primaria y me incorporé al Nivel Medio Superior, ocupando puestos administrativos, pero sin dejar de estar en contacto con los alumnos, pues impartía clases a uno o dos grupos, es decir de 4 a 8 horas a la semana, pues el cargo de jefe de departamento me retenía más tiempo.
En ese momento sentí la necesidad de continuar mis estudios e ingresé a la Universidad Pedagógica Nacional a estudiar la Licenciatura en Educación, posteriormente realicé un curso para certificarme en Comunicación Aplicada y así poder impartir clases en el modelo de Educación Basada en Normas de Competencia.
De esta manera he tratado de compartirles, brevemente, que siempre he estado involucrada en la educación y día con día me enfrento a nuevas situaciones, a nuevas generaciones, a nuevas actitudes, por lo que siempre trato de mantenerme actualizada en todo lo referente a la docencia.
· ¿Qué pienso y siento de ser profesora?
El ser profesora es una de las actividades profesionales más controvertidas que generan puntos de vistas diferentes y discusiones muy encontradas, esto a mi modo de ver, es por la imagen social que el sector magisterial tiene dentro de nuestra sociedad, que por cierto es una imagen desvalorizada y vilipendiada por mucho actores sociales como los medios de comunicación, los políticos y los empresariales.
Sin embargo, existe una gran incongruencia entre lo que se dice de los profesores y el trato social que nos dan diferentes instituciones del país; por un lado, se reconoce que los educadores tenemos una función social estratégica y de suma importancia, pues de la labor docente que realizamos cotidianamente depende la formación de ciudadanos con competencias educativas, profesionales y sociales que permitan insertarlos eficientemente al trabajo productivo y de calidad que requiere la nación. Además, hay quienes visualizan a la escuela como el lugar oportuno para prevenir males sociales como la violencia juvenil, la drogadicción, la decadencia de la lectura, la falta de valores, que más tarde son difíciles de erradicar, es decir, hay un mal hábito de señalar a la escuela como correctora necesaria de todos los vicios e insuficiencias culturales con la condescendiente minusvaloración del papel social de los profesores.
Desde esta concepción podemos afirmar que la educación impartida en las escuelas con sus profesores tiene una radical importancia para la sociedad, pues la educación que va a recibir nuestros niños y jóvenes debe estar a cargo de profesionales competentes, bien formados, actualizados y renumerados. Y deberíamos merecer la máxima atención de las instituciones y de la sociedad en su conjunto.
Pero ocurre todo lo contrario, por un lado el estado destina poco presupuesto a la educación en el país, la opinión popular da por supuesto que a maestro se dedica gente inepta que no la hizo en su profesión universitaria o no la concluyó, algo así como fracasados, es decir, somos una especie de profesionales de segunda, que tienen a su cargo la gran tarea de formar humanos competentes con valores sociales para una sociedad democrática.
Por estas razones pienso que ser profesora es una gran tarea social, que debe ser cumplida con responsabilidad, si entendemos que las generaciones de nuevos ciudadanos están en nuestras manos en el sentido de su formación educativa, la cual la debemos concebir como una formación humana y no solamente instruccional y que la calidad de sociedad depende de la calidad de sus ciudadanos educados para la vida, para el respeto a su entorno con valores idóneos para la convivencia democrática. Pero siento que falta mucho por hacer para que en nuestro país se revalorice la función social que desempeñamos los maestros y nosotros tenemos que poner de nuestra parte para rescatar esa imagen, debemos poner nuestro esfuerzo en mejorar continuamente, en nuestras competencias docentes, en nuestro método pedagógico, en desarrollar métodos de planificación didáctica, es decir, cambiar del modelo docente del profesor trasmisor de conocimientos por el promotor de aprendizajes con sentido, con aplicación; para ello, debemos aprovechar los cursos de actualización y formación docente como el que ofrece esta especialidad que entré a cursar; por eso pienso que no sólo es tarea de las instituciones el revalorizar nuestro trabajo, sino que gran parte depende de nosotros, cambiar nuestra formas añejas de trabajo por los nuevos métodos y técnicas pedagógicas que plantean los nuevos modelos educativos, como por ejemplo el constructivismo. Esto plantea el reto de que como docentes reflexionemos la gran responsabilidad social que tenemos de formar buenos ciudadanos y, por ende, la responsabilidad de estar bien preparados para realizar esta tarea.
· ¿Qué ha significado ser docente en educación media superior?
Ha significado enfrentarme a situaciones de trabajo que me han encaminado al cambio de actitud y de darme cuenta que la educación, la enseñanza-aprendizaje es algo complejo, que no es tan simple como al principio pensaba, ha significado también convivir con maestros con perfiles profesionales muy diferentes, y algunos con gran experiencia docente y otros con muchos años de trabajo pero con grandes deficiencias docentes, sobre todo porque se rehusan al cambio, persisten en el método pedagógico que han utilizado por largos años; sin embargo, estos dos modelos de profesores me han servido de referentes para evaluar mi propio trabajo como profesor y darme cuenta qué deficiencias he tenido como tal y otra situación es que el nivel medio superior es un nivel muy dinámico, donde se generan talleres, foros, reuniones de academias, etc., que hacen que uno se enfrente y se relacione con formas diferentes o nuevas propuestas de trabajo, lo que ha ayudado a enriquecer y a reflexionar sobre mi papel en la educación.
La mayoría de los profesores en el Nivel Medio Superior estudiaron una carrera para otra cosa, menos para ser maestros. En esos estudios predomina el modelo del investigador especialista, por lo tanto, les cuesta trabajo "ponerse al nivel de los alumnos". En las academias conversamos sobre estos tópicos y tratamos de planear nuestras actividades.
Transmitir la ciencia y la cultura, los valores y las certezas de la humanidad es la tarea a todo docente; recordando que el ser maestro es un servicio hacia nuestros alumnos. Y que los alumnos son nuestra razón de ser.
· ¿Qué motivos de satisfacción tengo?
La satisfacción que tengo es que a pesar de que soy una profesora con mediana antigüedad en el nivel medio superior (18 años), siempre he estado preocupada por mejorar profesionalmente y estar abierta al cambio, lo que me ha permitido desarrollar una formación continua, aprovechando los cursos que se ofertan para el nivel medio superior a nivel estatal o nacional y estoy satisfecha con mi desempeño académico, pues realizo mi labor docente con responsabilidad y con el compromiso de dar una educación formativa a los alumnos y no solo instruccional.
Los alumnos del bachillerato son nobles e inteligentes. El convencimiento, a través del diálogo y el razonamiento, es la mejor manera de hacerlos partícipes de su propio aprendizaje.
· ¿Qué motivos de insatisfacción reconozco?
La mayoría de los maestros renegamos por el bajo nivel cognoscitivo con que llegan nuestros alumnos, por lo que se tiene que dar un doble esfuerzo para nivelarlos y así poder accesar a la construcción de los nuevos conocimientos.
La insatisfacción que tengo, es que los directivos no reconocen y valoran el esfuerzo que algunos maestros hacemos por hacer un trabajo diferente, siguen apoyando a sus maestros más allegados aunque a veces dejen mucho que desear como profesores y estaré insatisfecha hasta no lograr un mayor nivel de formación docente y de estudios de postgrado para mejorar cada día mi calidad docente.
Sin embargo, como lo comenta Esteve, tengo el orgullo de ser Profesora, empeñada en enseñar a mis alumnos a enfrentarse consigo mismos, a trabajar por nuestra sociedad y a encarar los retos de este siglo XXI.